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La ‘fotograf√≠a tradicional’ ciertamente no est√° muerta

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Hola fotógrafo, el informe de mi muerte fue una exageración.

Tuyo,

El √ļltimo anuncio de Apple sobre la utilidad de sus iPads me hizo pensar, por cualquier raz√≥n, en c√°maras, fotograf√≠as y art√≠culos que aparecen de vez en cuando para declarar declaraciones ambiciosas sobre la fotograf√≠a.

Otro apareci√≥ recientemente, ya que estoy seguro de que muchos de ustedes que leen ya se han encontrado, donde otro periodista decidi√≥ declarar el final de la c√°mara tal como la conocemos. Sin embargo, hasta que vea que una c√°mara m√≥vil comparte el mismo nivel de precisi√≥n t√©cnica con el que uno puede capturar la misma profundidad emocional y claridad de sus hermanos m√°s sofisticados, no estoy comprando estos art√≠culos de cebo sobre c√≥mo la fotograf√≠a tradicional est√° muerta. Significado tradicional, en este caso, usar un dispositivo dise√Īado solo para hacer fotograf√≠as, no compartirlas.

¬ŅEst√° evolucionando la fotograf√≠a?? Por supuesto. ¬ŅSe est√° volviendo m√°s accesible para cualquiera?? En cierto modo, por supuesto, el software puede pasar por alto la mayor√≠a de las deficiencias de las c√°maras en estos d√≠as hasta cierto punto. Pero declarar su mascar√≥n de proa, la c√°mara independiente, muerta o incluso comenzando a morir es una exageraci√≥n excesiva. Para m√≠, estos sentimientos siempre se ven como intentos excesivamente simplificados y deseosos de hacer una declaraci√≥n sobre el campo en general. Es como las historias que le√≠ el a√Īo pasado acerca de que la fotograf√≠a sigue siendo irrelevante frente a im√°genes tan capaces de c√°mara de video, de verdad?

En los primeros d√≠as de las c√°maras disponibles comercialmente, no hab√≠a mucho para distinguir las creadas para el p√ļblico en general frente al profesional. Una c√°mara era una c√°mara, y los avances se hicieron en su conjunto, por lo que se crearon pasos tan grandes como la introducci√≥n de pel√≠culas de 35 mm y c√°maras m√°s peque√Īas y f√°ciles de transportar para difundir la tecnolog√≠a a un p√ļblico m√°s amplio al hacer que el proceso sea m√°s conveniente.

A medida que pasaba el tiempo, comenz√≥ a aparecer una l√≠nea divisoria entre c√°maras hechas para consumidores versus aquellas dise√Īadas para profesionales. C√°maras como las primeras c√°maras de la serie Olympus Pen en los a√Īos 60 o m√°s tarde, la Minox 35 EL a mediados de los 70 allan√≥ el camino para el moderno punto y disparo amigable para el consumidor, que lenta pero seguramente se hizo cada vez m√°s capaz hasta que el auge de lo digital nos dej√≥ a todos de pie.

La carrera por la c√°mara m√°s peque√Īa o m√°s capaz y / o conveniente no es nada nuevo, su historia se repite y toda la hip√©rbole sobre c√≥mo nadie necesitar√° o querr√° otras c√°maras que no sean sus tel√©fonos m√≥viles? No tiene sentido.

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En muchos sentidos, el panorama actual no es diferente de lo que era en 1975, solo la tecnolog√≠a ha cambiado. Siempre habr√° c√°maras simples e instant√°neas que cualquiera puede recoger y usar y siempre habr√° fotos sorprendentemente geniales que salen de esas peque√Īas c√°maras simplificadas. Nada ha cambiado aqu√≠, es solo que el acto de compartir las fotos ha cambiado y, por supuesto, eso no es poca cosa.

No es la satisfacción personal de hacer fotografías y compartirlas con otros lo que está cambiando, es la expectativa del espectador final lo que cambia constantemente a medida que el acto de compartir crece exponencialmente. Cuanto más fácil se vuelve, Cuantas más personas encontremos interactuando con el medio, y con la adopción masiva vemos un punto de entrada más bajo en general y, por lo tanto, los conocedores de la nave nacen de una mentalidad diferente y los aficionados existentes intentan plegarse en una nueva forma de acercarse a su pasatiempo o profesión favorita por temor a quedarse atrás.

La fotograf√≠a seguir√° siendo una forma popular y cada vez m√°s simple de comunicarse, y las peque√Īas c√°maras digitales conectadas a nuestros tel√©fonos inteligentes seguramente continuar√°n creciendo como la fuente dominante de producci√≥n, pero tengo la extra√Īa sensaci√≥n de que no soy el √ļnico que no est√° listo para tirar sus c√°maras en una caja de zapatos en la parte posterior de su armario.

No hay nada inc√≥modo o extra√Īo en regresar de unas vacaciones y darse cuenta de que las fotos de su iPhone se ven lo suficientemente bien para sus necesidades. Todav√≠a est√° tomando las mismas fotos, solo con una c√°mara m√°s peque√Īa y en el proceso darse cuenta de que su estilo y voz fotogr√°fica no requieren ning√ļn equipo m√°s all√° de un punto y disparo. No hay nada de malo en eso, obviamente. Pero no es motivo para subirse a una caja de jab√≥n y afirmar que la c√°mara se est√° muriendo. La verdad est√° lejos de esta afirmaci√≥n. Simplemente est√° evolucionando, como siempre lo ha hecho, y el flujo y reflujo de aquellos que desean un control creativo en la c√°mara frente a aquellos que obtienen suficiente inspiraci√≥n creativa al agregar filtros de software continuar√° fluctuando en el tiempo.

Personalmente hablando, usar una cámara no es simplemente un medio para llegar a mi fin. El hecho de que sea más fácil para mí disparar usando la cámara de mi iPhone no significa que deba hacerlo. La fotografía es una fuerza más grande que un estilo y se puede responsabilizar a una lente y todos los trucos de software en el mundo no pueden imitar la satisfacción emocional y la gratitud que tengo por la fotografía en un sentido tradicional. El futuro puede estar en un dominio digital y eso está perfectamente bien, pero las herramientas utilizadas para capturar la luz de manera creativa por los fotógrafos apasionados no pueden reducirse en un solo clic automatizado del botón.

Dicho esto, esto de ninguna manera es un rechazo de la fotograf√≠a m√≥vil o la direcci√≥n en la que contin√ļa tomando la fotograf√≠a en general. A m√≠ mismo me encanta disparar con mi iPhone tanto como el pr√≥ximo tipo y apoyar la tecnolog√≠a que propaga. El futuro de la fotograf√≠a es genial, estoy seguro de eso y no importa lo que elijas creer, no puedo esperar en buena conciencia y dejar que un compa√Īero fot√≥grafo errante que busca plantar banderas en las tendencias modernas intente venderte aceite de serpiente. No cuando es un tema que me apasiona tanto. Incluso con una mente apasionada, uno puede perder de vista el sol.

Hola cámara, te ves bien para tu edad! Todavía tan capaz y desafiante como siempre. Vamos a ver qué luz podemos encontrar hoy.

Mejor,

John

Sobre el autor: John Carey es fot√≥grafo, escritor y curador con sede en Carolina del Norte. Dirige el sitio web Fifty Foot Shadows, donde comparte una amplia oferta de fondos de escritorio fotogr√°ficos, rese√Īas, art√≠culos sobre fotograf√≠a y tecnolog√≠a, sugerencias musicales y las historias detr√°s de las fotograf√≠as que aparecen en el sitio. Puedes seguirlo en Twitter, Instagram y Flickr. Este art√≠culo apareci√≥ originalmente aqu√≠

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